Raúl Zibechi
El alineamiento de los Gobiernos de Colombia con Estados Unidos ha sido una constante a lo largo de su historia, prácticamente sin fisuras. Lo novedoso es que Bogotá se está convirtiendo no sólo en aliado, sino en el peón de las jugadas geopolíticas de Washington, en pieza clave de su estrategia regional.
Por un lado, Colombia, es el único país latinoamericano miembro asociado de la OTAN. Pero la subordinación llega a tal punto que parece competir con la que viven algunos países europeos en su apoyo a la política de EEUU hacia Rusia, en particular Ucrania.