Dos nuevas desilusiones golpistas en Venezuela
Caracas fue testigo este 10 de marzo de una movilización convocada por Juan Guaidó y otra por el chavismo. Lo que debía ser una acción contundente opositora no logró impacto y dejó ver de manera clara la división en las filas de la oposición, un elemento que obliga a la estrategia norteamericana a acelerar los tiempos.
La derecha venezolana enfrenta una crisis sostenida en la capacidad de movilización de su base social. Las últimas acciones han sido expresión de ese cuadro de poca fuerza que no logra ser disimulado.
