Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) manifestaron su respaldo a la República Bolivariana de Venezuela ante los constantes ataques injerencistas dirigidos desde EE.UU contra la nación, y llamaron a profundizar la unidad e integración de América latina y el Caribe en defensa de la soberanía regional.

En la declaración final de la XIV Cumbre de la alianza, realizada este domingo en Caracas, los países miembros exigen al Gobierno de EE.UU la anulación de las sanciones aplicadas a funcionarios del Gobierno venezolano, así como la derogación del decreto que declara a la nación bolivariana como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de ese país, emitido por su expresidente, Barack Obama, y el cese de las acciones injerencistas, con fines políticos, que atentan contra el principio de autodeterminación de las naciones soberanas.

"El ataque principal es contra la Revolución Bolivariana. Las arbitrarias sanciones estadounidenses contra Venezuela, en especial contra su vicepresidente ejecutivo compañero Tareck El Aissami, deben ser anuladas. La inexplicable orden ejecutiva del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica que declara a Venezuela una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de ese país, debe ser derogada. Venezuela, es la cuna de la libertad de Nuestra América, impulsora de la integración regional y bastión del antimperialismo. La defensa de Venezuela y de su revolución no es problema exclusivo de los venezolanos. Es causa que convoca a todos los que luchamos por la verdadera independencia en América Latina y El Caribe. En Venezuela se libra hoy la batalla de Ayacucho del siglo XXI.", reza la declaración.

En este sentido, la alianza regional insistió en la necesidad de profundizar los mecanismos de integración, ante la nueva etapa de embestida de los intereses transnacionales que han logrado imponer Gobiernos de corte neoliberal en algunos países de la región, y arremeten, a través de los ataques a Venezuela, a los gobiernos progresistas y transformadores, que junto a sus pueblos levantan las banderas de la autodeterminación y la soberanía nacional.

"La unidad y la integración regional de la América Latina y El Caribe es una necesidad impostergable, en este complejo entorno. El Alba-TCP, junto con bloques como el Mercosur (Mercado Común del Sur), la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), Caricom, y otros que recobraron su protagonismo en la última década, deben continuar contribuyendo a la integración regional.", llamaron.