Deprecated: Array and string offset access syntax with curly braces is deprecated in /home/arriaran/public_html/vendor/typo3/phar-stream-wrapper/src/PharStreamWrapper.php on line 479 Minga
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esMinga indígena, negra y campesina en Colombia: romper el cerco, tejiendo con las iguales
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<span class="field field--name-title field--type-string field--label-hidden">Minga indígena, negra y campesina en Colombia: romper el cerco, tejiendo con las iguales </span>
<div class="field field--name-field-imagen-noticias field--type-image field--label-hidden field__item"><img src="http://www.pakitoarriaran.org/sites/default/files/2020-10/MingaIndigena.jpg" width="550" height="300" alt="Movilización de La Minga Indígena" typeof="foaf:Image" />
</div><span class="field field--name-uid field--type-entity-reference field--label-hidden"><span lang="" about="http://www.pakitoarriaran.org/user/37" typeof="schema:Person" property="schema:name" datatype="" xml:lang="">Zamora</span></span>
<span class="field field--name-created field--type-created field--label-hidden">Vie, 23/10/2020 - 11:27</span>
<div class="field field--name-field-escrito-por-noticias field--type-string field--label-hidden field__item">Raúl Zibechi/Berta Camprubí </div> <div class="clearfix text-formatted field field--name-body field--type-text-with-summary field--label-hidden field__item"><p>Más de 8.000 indígenas, campesinos y afrodescendientes llegan a Bogotá para denunciar las masacres que se están produciendo en toda Colombia con la complicidad del Gobierno de Iván Duque.<br />
<br />
Guardia, guardia. Fuerza, fuerza”, corean miles de jóvenes levantando sus chontas (bastones de madera), mostrando la decisión de los pueblos originarios, negros y campesinos de defender la vida y el territorio, durante la Minga que ha llegado el domingo 18 de octubre por la noche a Bogotá. Son 8.000 voluntades que recorrieron 450 kilómetros desde Cali, en el sur del país, hasta la capital, movilizando 500 vehículos, muchísimas chivas (autobuses abiertos de las regiones rurales) y caminando en forma ordenada, flanqueados por la Guardia Indígena.<br />
<br />
Es la única movilización organizada con objetivos precisos, capaz de poner en movimiento a la sociedad colombiana. Prueba de ello es que todos los medios, aún los más derechistas, están cubriendo la Minga, y que la ultraderecha del Centro Democrático, el uribismo —partidarios del ex presidente Álvaro Uribe—, interpuso una denuncia porque, dicen, “la movilización está violando los protocolos de bioseguridad y poniendo en riesgo a la ciudadanía”.</p>
<p>La legitimidad social y política de las mingas, conformadas en torno al sujeto colectivo indígena, con destacada participación del pueblo nasa y del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), es tan amplia, que ningún gobierno las rechaza frontalmente</p>
<p>Lo cierto es que la llegada de miles de indígenas, afros y campesinos a Bogotá movilizó a buena parte de la capital, donde fue recibida por los jóvenes que ganaron las calles en noviembre pasado, durante el paro nacional, y las ocuparon nuevamente el 9 y 10 de setiembre en respuesta al asesinato de un abogado por la policía. Las chivas multicolores circulaban rebosantes al son de pitos y tambores.</p>
<p>La alcaldía de Bogotá, de centro-izquierda y opuesta al uribismo, encabezada por Claudia López, acondicionó el Palacio de los Deportes para que miles de marchistas pudieran alojarse en condiciones, algo que negaron alcaldes de la derecha por donde paso la Minga. En tanto, el presidente Iván Duque mantiene su negativa a dialogar directamente.</p>
<p><strong>¿Buscar al presidente o a los pueblos?</strong></p>
<p>El nombre completo de la movilización es “Minga Social y Comunitaria por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia y la Paz”, y se desarrolla cada vez que los pueblos se sienten profundamente agredidos. Hubo muchas mingas desde la Constitución de 1991 que incorporó los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Porque a pesar del reconocimiento de sus territorios y de un enfoque diferencial en términos de salud, de educación o de justicia propias, los pueblos originarios necesitan garantías, precisan de cierto nivel de equilibrio y armonía territorial para poder desarrollar esos derechos.</p>
<p>Estas grandes marchas salen casi siempre del suroccidente del país, sobre todo de los 84 resguardos de los ocho pueblos indígenas del departamento del Cauca, motor rebelde e histórico escenario de procesos de transformación social en Colombia. El epicentro de la diversidad de comunidades suele encontrarse en Santander de Quilichao (Cauca) o Cali (Valle del Cauca), como sucedió esta vez.</p>
<p>La legitimidad social y política de las mingas, conformadas en torno al sujeto colectivo indígena, con destacada participación del pueblo nasa y del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), es tan amplia, que ningún gobierno las rechaza frontalmente. Durante el recorrido de cuatro días, miles de personas la rodearon con cariño y solidaridad. Hasta un grupo de Hare Krishna les entregó alimentos y agua en su llegada a Bogotá, mientras familias y vendedores ambulantes les acercaban agua y gaseosas de manera espontánea.</p>
<blockquote><p><strong>En lo que va de año, en el Cauca hubo nueve masacres con 36 víctimas, cifra que se eleva a 67 en todo el país. “El Gobierno colombiano está atentando contra la pervivencia de los pueblos indígenas del Putumayo con la implementación de políticas extractivistas”</strong></p>
</blockquote>
<p>Las mingas suelen presentar demandas al Estado colombiano, que desde las reformas constitucionales de 1991 aporta ingentes recursos a los cabildos indígenas. Sin embargo, la principal demanda en esta ocasión es por la vida, contra la represión y las permanentes masacres que desangran Colombia. “Hacemos el llamado para que nos levantemos pacíficamente, para que dejemos de ser pisoteados, ¡ya no más desconocimiento al pueblo!”, gritaba el vocero de la Consejo Regional Indígena del Departamento de Caldas a su llegada a la Plaza Bolívar de la capital.</p>
<p>En lo que va de año, en el Cauca hubo nueve masacres con 36 víctimas, cifra que se eleva a 67 en todo el país. “El Gobierno colombiano está atentando contra la pervivencia de los pueblos indígenas del Putumayo con la implementación de políticas extractivistas”, aseguraba el vocero de los pueblos indígenas del Putumayo. “Tenemos un Gobierno que no gobierna, tenemos un Gobierno que nos masacra, nos desaparece”, aseguraba la vocera de la organización de Ciudad en Movimiento.</p>
<p>Los territorios indígenas, negros y campesinos son codiciados por las grandes multinacionales mineras y por el narcotráfico, que buscan despejar poblaciones para hacerse con tierras para explotar recursos. Esa es la causa última de la violencia, la misma que provocó una guerra de cinco décadas que no consiguieron frenar los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y las FARC.</p>
<p>La respuesta indígena ha sido negociar para que el Estado aumente los recursos que traspasa, que en esta ocasión el Gobierno de Duque —heredero de Uribe—, promete serán hasta 2.600 millones de dólares solo para los indígenas. Ante tamaña legitimidad social de la Minga, el Gobierno una vez más dice estar dispuesto al diálogo, pero todos los gobiernos dicen lo mismo y luego incumplen lo firmado.</p>
<blockquote><p><strong>“Los pueblos tenemos dignidad y no pueden pasar por encima nuestro. Uno ve cómo matan campesinos, sectores urbanos y no pasa nada. No hay justicia que haga respetar los derechos de los pueblos y los sectores sociales y tenemos que salir a decirlo”</strong></p>
</blockquote>
<p>En este punto, la movilización indígena oscila entre dos variables: exigir un debate político con el Gobierno que posicione el derecho a la vida y a un territorio en paz o establecer dialogo con pueblos y sectores sociales, en particular urbanos, para tejer una red de alianzas contra el modelo neoliberal extractivo. No son contradictorias, pueden incluso ser complementarias, pero el debate se centra en las prioridades.</p>
<p>Pero en esta ocasión es diferente, la única demanda es por la vida. La mayora Blanca Andrade del programa Mujer del CRIC, resume el debate a su modo: “Vamos a salir porque hay mucha violencia, mucha indignidad, la gente ya no puede transitar tranquila por la comunidad. Los pueblos tenemos dignidad y no pueden pasar por encima nuestro. Uno ve cómo matan campesinos, sectores urbanos y no pasa nada. No hay justicia que haga respetar los derechos de los pueblos y los sectores sociales y tenemos que salir a decirlo”.</p>
<p>Denuncia el terrorismo del Estado y asegura que “este Gobierno ha sido el más terrorista y está violando el pacto de paz, pero nos dice terroristas a los pueblos”. Y aquí viene el punto: “Nosotros queremos verlo para decirle esto. No para lo económico, porque para resolverlo trabajamos. No vivimos de plata que nos den sino de la tranquilidad de la vida. Para mí no es importante ir a Bogotá, es una pantalla y allá no sirve ir. Acompañar a los otros sectores y reunirnos con ellos es más importante que ver al presidente. Cuando queremos hablar con el gobierno ahí se embolata (entrevera) la autonomía”.</p>
<p>Una autoridad masculina del resguardo de Corinto, agrega: “La Minga sale a Bogotá porque el Gobierno no quiere dialogar. Pero lo fundamental no es encontrarnos con el Gobierno sino con los sectores sociales, es una ruta política porque nos están matando”.<br />
La potencia de las comunidades</p>
<p>Movilizar entre 8.000 y 10.000 personas durante 15 días, entre la espera inicial a Iván Duque en Cali, el recorrido hasta la capital y luego el acampe de cara a la huelga general del miércoles 21 de octubre, donde se espera una masiva y maciza movilización, requiere una fuerza de base que ningún otro sector de la sociedad es capaz de enseñar. La fuerza indígena se concentra en las estribaciones andinas del Cauca, en sus fabulosos valles donde las comunidades mantienen la diferencia de sus culturas y cosmovisiones con increíble tenacidad.</p>
<p>Sería injusto decir que los indígenas caucanos reproducen su cultura, sin más. También la van modificando, en un ejercicio espiritual y colectivo de actualización. El papel de las mujeres, por ejemplo, ya no es el mismo de cinco décadas atrás, cuando se fundó el CRIC. Ellas tienen cargos en comunidades y resguardos, en medios de comunicación, en la Guardia Indígena y en todos los espacios, aunque con menor intensidad en las cúpulas que, cero novedad, tienden a ser masculinas.</p>
<p>La forma de elegir autoridades, también va mutando. Del modo “electoral”, en sintonía con la cultura política hegemónica, van pasando a modos más comunitarios de elección, anclados en sus cosmovisiones, que implica elegir por la calidad de los valores y las conductas, más que por la facilidad de palabra de la persona.</p>
<blockquote><p><strong>Durante la pandemia multiplicaron las formas tradicionales de intercambio, como el trueque sin dinero pero también sin equivalencias (un quilo por un quilo), sino en base a las necesidades de cada familia</strong></p>
</blockquote>
<p>La fuerza de las comunidades puede medirse en dos direcciones. La primera, más directa, como sostén de la vida material, de la cotidianeidad, en la que la diversidad de cultivos, las ferias de trueque, los rituales de armonización, la medicina y la justicia propias, son algunas de sus manifestaciones más potentes. Durante la pandemia multiplicaron las formas tradicionales de intercambio, como el trueque sin dinero pero también sin equivalencias (un quilo por un quilo), sino en base a las necesidades de cada familia.</p>
<p>Esas prácticas no capitalistas sustentan una autonomía real, potente en las bases territoriales y más difuminada a medida que se “sube” en la estructura. La Guardia Indígena es la clave de bóveda de la autonomía del movimiento, en general, y expresa la potencia de sus comunidades, en particular.</p>
<p>Pero hay una segunda dimensión de esta fuerza colectiva. Se relaciona con la capacidad de influenciar a otros y otras que no son indígenas, como sucede ahora en la Minga. La cultura de la resistencia, ya no es la misma de 1971, año de fundación del CRIC. Cinco décadas es un tiempo suficiente para evaluar la influencia de los pueblos originarios en la cultura política de abajo. Sus experiencias se expanden horizontalmente, como manchas de aceite.</p>
<p>Entre los 102 pueblos originarios de Colombia, agrupados en la ONIC (Organización Nacional Indígena de Colombia), ya son 70.000 guardias organizados. Además se han creado las Guardias Cimarronas entre los pueblos negros, la primera en 2009 en Palenque, y las Guardias Campesinas están dando sus primeros pasos desde 2014, recuperando las “guardias cívicas” de la lucha por la reforma agraria de 1974.</p>
<p>Desde 2018, se realizan encuentros interétnicos e interculturales entre las guardias indígena, campesina y cimarrona. Entre los desafíos que se plantean estos encuentros, figuran la articulación zonal, regional y nacional de las guardias, la formación política y operativa, con el objetivo de fortalecer el control territorial para defender la autonomía.</p>
<p>En el Cauca, cuna y núcleo del movimiento resistente, el Proceso de la Liberación de la Madre Tierra es probablemente la punta de lanza de la acción directa colectiva. En los últimos cinco años recuperaron 12 fincas del agronegocio de caña, alrededor de 4.000 hectáreas, cuya “liberación” ha costado vidas y cárcel, pero marca a fuego los objetivos del movimiento.</p>
<p>Por ahora, pese a todas las dificultades externas y tensiones internas, los pueblos indígenas, negros y campesinos de Colombia pueden celebrar: Bogotá los recibió con los brazos abiertos, dialogan con la población y confluyen con las centrales sindicales en una enorme jornada de lucha. Rompieron el cerco militar, paramilitar y mediático, que no es poco en tiempos de guerra contra los pueblos.</p>
</div> <div class="field field--name-field-fuente field--type-string field--label-above">
<div class="field__label">Fuente</div> <div class="field__item">https://www.elsaltodiario.com</div> </div>Fri, 23 Oct 2020 15:27:21 +0000Zamora1419 at http://www.pakitoarriaran.orgEl poder de 8.000 indígenas: por qué la Minga es clave en el paro nacional de Colombia
http://www.pakitoarriaran.org/noticias/el-poder-de-8000-indigenas-por-que-la-minga-es-clave-en-el-paro-nacional-de-colombia
<span class="field field--name-title field--type-string field--label-hidden">El poder de 8.000 indígenas: por qué la Minga es clave en el paro nacional de Colombia</span>
<div class="field field--name-field-imagen-noticias field--type-image field--label-hidden field__item"><img src="http://www.pakitoarriaran.org/sites/default/files/2020-10/Minga_0.jpg" width="550" height="300" alt="Movilización de La Minga Indígena" typeof="foaf:Image" />
</div><span class="field field--name-uid field--type-entity-reference field--label-hidden"><span lang="" about="http://www.pakitoarriaran.org/user/37" typeof="schema:Person" property="schema:name" datatype="" xml:lang="">Zamora</span></span>
<span class="field field--name-created field--type-created field--label-hidden">Jue, 22/10/2020 - 11:10</span>
<div class="field field--name-field-escrito-por-noticias field--type-string field--label-hidden field__item">Sputnik Mundo</div> <div class="clearfix text-formatted field field--name-body field--type-text-with-summary field--label-hidden field__item"><p>El paro nacional en Colombia reitera los reclamos que desde 2019 viene realizando la ciudadanía al Gobierno, al que se le suma ahora la grave situación que sufre el país por la pandemia de COVID-19. Asimismo, integrantes de la minga indígena adhirieron a las manifestaciones que demandan una reunión con el presidente, Iván Duque.</p>
<p>La jornada de este 21 de octubre es decisiva en Colombia. Sindicatos y organizaciones sociales son acompañados por cientos de miles de ciudadanos al <a href="https://mundo.sputniknews.com/america-latina/202010211093202592-el-paro-nacional-en-colombia-se-desarrolla-sin-disturbios-y-con-alto-acatamiento/">paro nacional en todo el territorio</a>. A exactos 11 meses del histórico paro nacional del 21 de noviembre de 2019, en el que la ciudadanía se manifestó en contra del Gobierno por reiteradas medidas económicas, las multitudinarias manifestaciones ganaron un refuerzo extra.</p>
<p>Y es que casi 8.000 miembros de las comunidades indígenas colombianas se sumaron a las protestas en Bogotá, con el fin de obtener una reunión con el presidente de Colombia, Iván Duque. Lo que se conoce como Minga indígena, una serie de marchas y protestas de indígenas del año 2008, ha pasado a integrar ahora al paro nacional.</p>
<blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="en" xml:lang="en" xml:lang="en">🇨🇴✊🏼: Thousands of indigenous people protested in <a href="https://twitter.com/hashtag/Bogota?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#Bogota</a> against the government, & the growing violence in their communities. They demanded a meeting with <a href="https://twitter.com/hashtag/Colombia?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#Colombia</a>-n President Ivan Duque to discuss their demands. <a href="https://twitter.com/hashtag/MingaIndigena?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#MingaIndigena</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/DuqueDeLaCara?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#DuqueDeLaCara</a> <a href="https://t.co/lNTMji8MFF">pic.twitter.com/lNTMji8MFF</a></p>
<p>— Revolution Watch (@RevoWatch) <a href="https://twitter.com/RevoWatch/status/1318378461535309825?ref_src=twsrc%5Etfw">October 20, 2020</a></p></blockquote>
<script async="" src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p>En búsqueda de mantener con el mandatario "un debate político", según <a href="https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/minga-indigena-por-que-no-hay-dialogo-entre-gobierno-y-minga-marchas-544439">explicó</a> al periódico colombiano El Tiempo el líder indígena Hildo Pete, la minga indígena inició gestiones con las autoridades de Defensoría del Pueblo, que aún no han sido respondidas por Duque.</p>
<p>Días antes, el comisionado de Paz, Miguel Ceballos, había anunciado que encabezaría una delegación que visitaría el departamento del Cauca, oeste de Colombia, donde reside buena parte de esta comunidad.</p>
<p>Sin embargo, la minga ya se hallaba en Bogotá para hablar con Duque personalmente. Sus integrantes iban en dirección a la capital desde hacía más de una semana. Así convocaba a los ciudadanos a participar del paro uno de sus integrantes.</p>
<blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es" xml:lang="es" xml:lang="es">LOS INVITAMOS!!<a href="https://twitter.com/hashtag/Minga2020?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#Minga2020</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/MingaIndigena?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#MingaIndigena</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/MingaPorLaVida?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#MingaPorLaVida</a> <a href="https://t.co/kIFngKpKhN">pic.twitter.com/kIFngKpKhN</a></p>
<p>— Jahfrann (@Jahfrann) <a href="https://twitter.com/Jahfrann/status/1316774797536362496?ref_src=twsrc%5Etfw">October 15, 2020</a></p></blockquote>
<script async="" src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p>Según dijo al diario el politólogo de la Universidad Nacional de Colombia Rubén Mora, el Gobierno "se ha dedicado desde el principio a estigmatizar a la minga, como ha hecho con cualquier tipo de movilización social, y eso lo que hace es echar más gasolina a la movilización".</p>
<p>El consejero mayor del Consejo Regional de Indígenas del Cauca (CRIC), Hermes Pete, por su parte, lo que buscan no es "un debate político electoral", sino discutir acerca de "la política que el Gobierno hace en Colombia, donde no existe la democracia, no existe la paz", manifestó a El Tiempo.</p>
<p>Entre los reclamos de la ciudadanía, se hallan el manejo de la pandemia de COVID-19 en Colombia, así como las políticas económicas que desde el primer paro han sido cuestionadas, y también en contra de la <a href="https://mundo.sputniknews.com/america-latina/202009221092849838-manifestacion-pacifica-en-bogota-termina-con-enfrentamientos-entre-encapuchados-y-policias--video/">violencia policial en las calles</a>.</p>
<p>Los especialistas y políticos ven en la minga indígena un elemento que <a href="https://mundo.sputniknews.com/radio_en_orbita/202010191093177737-la-minga-se-hace-sentir-en-colombia-y-exige-dialogo-a-duque-violento-aniversario-de-las-protestas/">puede cambiar la situación de Colombia, y varios han cuestionado la negativa de Duque</a> a escuchar los reclamos de la ciudadanía a través de una reunión con sus representantes. Así lo ha hecho, por ejemplo, la abogada y miembro del Partido Liberal Piedad Córdoba.</p>
<blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es" xml:lang="es" xml:lang="es">A Duque le dicen qué hay reunión con los gremios, los banqueros, los grupos económicos o con Guaidó y sale corriendo.</p>
<p>Pero la Minga Indígena le pide una reunión y le da un ataque de dignidad.</p>
<p>— Piedad Córdoba ✊🏽 (@piedadcordoba) <a href="https://twitter.com/piedadcordoba/status/1317878234227396615?ref_src=twsrc%5Etfw">October 18, 2020</a></p></blockquote>
<script async="" src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p>También la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, ha instado al Gobierno nacional a recibir a la delegación de la minga, y reclamó que su forma "pacífica" de protestar es una señal de que debe ser escuchada.</p>
<blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es" xml:lang="es" xml:lang="es">Señor Comisionado de Paz, con el mayor respeto, tal vez no se ha dado cuenta que la Minga indígena lleva una semana atravesando Colombia para venir hasta Bogotá.</p>
<p>Llegó desde ayer a la ciudad. Marchó hoy. Todo de manera ejemplar y pacífica. Y ¿Ni así la ven? ¿Ni así la escuchan? <a href="https://t.co/SMfZOerz7W">https://t.co/SMfZOerz7W</a></p>
<p>— Claudia López 👍 (@ClaudiaLopez) <a href="https://twitter.com/ClaudiaLopez/status/1318349530249777152?ref_src=twsrc%5Etfw">October 20, 2020</a></p></blockquote>
<script async="" src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p>En tanto, el presidente ha cuestionado las manifestaciones en medio de la pandemia, y no se conoce, por el momento, que haya dado respuesta a la minga indígena.</p>
</div> <div class="field field--name-field-fuente field--type-string field--label-above">
<div class="field__label">Fuente</div> <div class="field__item">https://mundo.sputniknews.com/</div> </div>Thu, 22 Oct 2020 15:10:35 +0000Zamora1414 at http://www.pakitoarriaran.orgMinga: memoria y resistencia
http://www.pakitoarriaran.org/articulos/minga-memoria-y-resistencia
<span class="field field--name-title field--type-string field--label-hidden">Minga: memoria y resistencia </span>
<div class="field field--name-field-imagen-articulos field--type-image field--label-above">
<div class="field__label">Imagen</div> <div class="field__item"><img src="http://www.pakitoarriaran.org/sites/default/files/2020-10/Minga.jpg" width="550" height="300" alt="Columna de indigenas de la Minga" typeof="foaf:Image" />
</div> </div><span class="field field--name-uid field--type-entity-reference field--label-hidden"><span lang="" about="http://www.pakitoarriaran.org/user/37" typeof="schema:Person" property="schema:name" datatype="" xml:lang="">Zamora</span></span>
<span class="field field--name-created field--type-created field--label-hidden">Mar, 20/10/2020 - 10:42</span>
<div class="field field--name-field-autor-articulos field--type-string field--label-above">
<div class="field__label">Autor</div> <div class="field__item">Pablo Nariño</div> </div> <div class="clearfix text-formatted field field--name-body field--type-text-with-summary field--label-hidden field__item"><p>Quesada, Pizarro, Cortés y Valdivia están en un alto descansando un poco para continuar la santa masacre. Cada uno sentado en una roca, divisa embelesado el espectáculo. Apenas está iniciando el atardecer, y cientos de pájaros iluminan con sonidos las selvas y montañas del territorio Muisca, del Cuzco, Tenochtitlán y la tierra de Lautaro.</p>
<p>Al principio, Vespucio maravillado por el verde especial de los árboles, el colorido de las aves y sus polifonías, los incesantes ríos y el aire fresco; creía estar en el paraíso terrenal. Luego los conquistadores, desearon llevarse el canto de las aves, los cientos de perfumes de los árboles y la libertad para venderlas en Europa; fue entonces cuando el ritmo natural de la vida fue quebrantado por el reloj gregoriano y las cadenas.</p>
<p>Los recibimos con papagayos de espléndidos colores y ellos nos mostraron el filo de su espada. Les ofrecimos nuestra desnudez y ellos usaron el látigo. Ellos son los hombres que amontonan piedras, el oro que brota como lo hacen las trufas en la tierra húmeda, el oro que se fecundaba todos los días con el alba, porque es el sol que no se oculta y que hoy yace fundido y encerrado en sombrías bóvedas. La tierra ha quedado vacía y oscura; su luz está cautiva en los bancos.</p>
<p>Somos hijos de la violación y el destierro, somos mitad jaguar que acecha sigiloso entre las hojas, y mitad venado que sacude trémulo sus orejas en todas las direcciones. La profecía estaba escrita; a este continente, llegarían el tirano y las barbas penitenciarias que habían inventado la espada y el perdón. Incontables hogueras se encendieron aquí, nutridas por el fuego de los libros escritos en papel de amate, un humo con letras incineradas recorrió el continente. El testimonio fue devorado por las llamas delirantes de la embriaguez apostólica; más de trescientos libros mayas que eran incomprensibles para ilustrados europeos, tratados de matemáticas y ciencias de nuestros pueblos, fueron señalados por el Auto De Fe de Maní como obras del diablo, y consecuentemente calcinados.</p>
<p>Pero nunca se disipó el rastro, los códices se perpetuaron labrados en la roca o tallados en estuco, pintados en murales inmortales, en cerámica encubierta, en vestimentas y pirámides de escalones infinitos en Teotihuacan, o en las efigies vigilantes de Tiahuanaco, en la ciudad de piedras ígneas y quenas de los Andes, en Nazca o en los milenarios rostros de San Agustín. Pero el rastro, no solo está en las bases piramidales, sino en los pueblos y su sudor inteligente.</p>
<p>Los conquistadores querían llevarse todo, y no se llevaron nada, porque los rescoldos de todo están acá, ahora mismo, enfurecidos y naturales, el oro reclama volver a la tierra de donde fue usurpado, a las manos que lo emancipaban en poporos.</p>
<p>Cuando llegaron los conquistadores españoles llegaron a territorio Muisca, Tisquesusa ordenó; “sujétalos presos hasta aquí”. En otras latitudes, Caonabo y Gunacarí comenzaron a tejer esa mochila continental que tiene forma de espiral, demarcaron la senda de un pueblo que se niega a morir; Tecum-Uman, Lautaro, Zumbi, Anacaona. Fueron convertidos en árboles milenarios o piedra en el camino de una sociedad de verdugos edificada con la sangre de los que nunca han soportado ser esclavos; se dice que cuando Tecum-Uman cayó muerto en manos de Alvarado, también cayó un águila y un Quetzal; “Esclavos de nuestros suelos, solo nos queda morir, mas la esperanza no muere, volveremos a vivir”.</p>
<p>Miles de hombres, mujeres y niños de América entera bajaron de las montañas; “somos más que ellos y los podemos derrotar”, insistía Caupolicán mientras hablaba a otros caciques indígenas buscando la unión de sus pueblos contra el invasor. El inca también resistió y se dejó oír: “Ladrón, como zorro; como tortuga, cobarde. No es valor pelear ocultando el cuerpo. Descubre tu pecho y entonces veremos qué alma templó mejor el sol”. Mucho más al norte Cuauhtemoc organiza un gran ejército que saca a los españoles de su territorio, en contra de los deseos de Moctezuma especialmente servil con los europeos.</p>
<p>Hoy los invasores han perfeccionado sus métodos y pervertido la ciencia y la técnica para expropiar y privatizar los genes “descubiertos” y decodificados, las plantas, los animales, el aire y el agua. Asistimos a la privatización del planeta, convertida en una esférica cárcel en la que se expolia todo, incluso el espíritu.</p>
<p>Las proclamas hoy mismo se escuchan en el Cauca, en el territorio Nasa, Embera, Zenú, más al Sur la tierra kichwa, el territorio Aymará, los mapuches en el delgado Chile, dando el aviso de emerger nuevamente para liberar la tierra profanada por el real y el dólar. El dios iracundo de los europeos, es el mismo dios del imperio, de la acumulación y el hastío, la religión de los pueblos americanos en cambio, como lo dijera el cacique Noah Sealth; “… consiste en las tradiciones de nuestros antecesores y en el sueño de nuestros ancianos”.</p>
<p>El Grito es la fuerza de las gargantas, mulatas, mestizas, zambas, negras, blancas, amarillas y rojas. La voz de Anacaona y la de Agueybana, Guaicaipuro y Tupac-Amarú; es la voz de la especie humana, porque como afirma el pensamiento nasa: “La palabra sin acción es vacía, la acción sin palabra es ciega, la palabra y la acción por fuera del espíritu de la comunidad son la muerte”.</p>
<p>Hay que recuperar el orden porque está en peligro la especie. Los invasores españoles nada nos dejaron, a no ser la sífilis incubada en las cárceles y palacios de Castilla, una religión opiácea y genocida, enajenada y esclava, un tiempo diferente y opresor, un ciclo histórico bautizado por la muerte, nos dejaron también la cruz que es espada, y que hoy continua por todo el planeta bendiciendo antes de matar.</p>
<hr />
<p><strong>Notas</strong></p>
<p>Kintto Lucas. Rebeliones indígenas y negras en América Latina. Quincenario Tintají 2004.<br />
Oros Viejos. Herminio Almendros. ED. Gente Nueva. La Habana. 1974.<br />
Textos aborígenes. Versión de Jorge Zalamea.</p>
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