4F: estocada mortal al neoliberalismo
Definido como lo más salvaje del capitalismo, el neoliberalismo privilegia a la burguesía, a los dueños del capital, sobre todo a los grandes, al transnacional.

Definido como lo más salvaje del capitalismo, el neoliberalismo privilegia a la burguesía, a los dueños del capital, sobre todo a los grandes, al transnacional.
Mientras que los regímenes árabes y la burguesía palestina que les es sumisa han utilizado al movimiento Fatah como un instrumento político y popular para asegurar sus intereses, la Autoridad palestina, establecida en 1994, devoró a la OLP y lo que quedaba de Fatah, convirtiéndose en una herramienta envenenada, una avanzada para el proyecto de normalización y de liquidación de la causa palestina.
Es imposible negar las similitudes que existen entre los conflictos políticos vasco e irlandés. También es inútil negar las diferencias que tienen ambos procesos políticos, evidentes a ojos vista.
El senador Juan María Bandrés, que murió en 2011 siendo militante del PSOE, señaló que «la presencia de las Fuerzas de Orden en Euskadi es, de por sí, una provocación».
Cuando me preparaba para escribir mi artículo semanal que había decidido dedicar al análisis de la situación en Ucrania, me llegó un correo de mi apreciado amigo, Juan Pablo Cárdenas, periodista chileno de dilatada trayectoria profesional, cuyas opiniones son siempre altamente consideradas por mí, a fin de mejorar el trabajo.
Quienes han tenido la suerte de compartir con las y los lideres sociales de la región araucana, seguramente habrán percibido la alegría y fortaleza que irradian los proyectos alternativos en los que se concreta su programa político para una nueva sociedad.
Tras una parada de varios meses, retomamos la serie sobre la historia del internacionalismo. Las cuatro entregas siguientes tratarán sobre la IV Internacional; la Tricontinental; el Zapatismo, Seattle, FSM, MCB…; y el internacionalismo en el presente.
Es posible que Urkullu y Zupiria no lo recuerden, tal vez vivieran en la placidez que Mayor Oreja reclamaba para el tiempo del franquismo, pero en sus natales Alonsotegi y Hernani guardias y policías acosaron, torturaron y mataron a ciudadanos sin más delito que ser vascas y vascos.
El Gobierno Urkullu ha acabado convirtiendo la muy trascendente cuestión de la memoria en disparate de época. El ‘Informe sobre la injusticia padecida por los integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como sus familiares, a consecuencia del terrorismo de ETA’ es solo el último eslabón del dislate, otra pieza suelta de un puzzle que en realidad no se quiere completar, un juego de ocultación retorcido pero a la vez increíblemente torpe.
Debido a la impunidad de que han gozado y gozan los torturadores en el Estado español, tan sólo se conoce la identidad de una insignificante parte de los agentes implicados en actos de torturas, pero incluso en esa bien restringida lista se encuentran varios miembros de la Guardia Civil a los que las autoridades españolas han decidido ascender al generalato, como Enrique Rodríguez Galindo, jefe del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo.